domingo, 30 de abril de 2017

Composición- Guerra Civil

La Guerra Civil
   
    El Frente Popular, constituido por el Partido Socialista Obrero Español, el Partido Comunista, la izquierda Republicana y otros grupos de izquierdas, ganó las elecciones de 1936, tras lo cual, aumentaron los ataques de los partidos de derechas y franquistas.
    Algunos mandos militares planearon una sublevación contra la República, y es importante resaltar que en abril de ese año fue asesinado Andrés Sáenz de Heredia, primo del fundador de la Falange José Antonio Primo de Rivera, a manos de las milicias de la juventud socialista. Como respuesta, en julio mataron al líder de las milicias, el general José Castillo.
    Esto dio lugar a otro ataque por parte de la izquierda, que eliminó al derechista José Calvo Sotelo, el diputado de Renovación Española, dando como resultado un planificado golpe en el que derivó la Guerra Civil española.
    Se inició la sublevación militar el 17 de julio, y dos días después, el 19, la política española conocida como la Pasionaria, Dolores Ibárruri, llamó a los republicanos, antifascistas y obreros a resistir y luchar por la República (Doc. 1).
    Tras el fracaso del golpe e inicio del conflicto bélico en España, los países europeos se posicionaron en uno u otro bando. Aún así, constituyeron el Comité de No Intervención, pues consideraban que era un problema que la propia España debía resolver, pero los principios del comité fueron ignorados desde el primer momento, sobretodo por los aliados fascistas, Alemania e Italia, que lo hacían bajo la excusa de la lucha antibolchevique (Doc. 2), cuando en realidad se movían únicamente por intereses propios, entre ellos, la práctica para una posible Segunda Guerra Mundial.
    Además de estos aliados, Franco contó con ayuda de Marruecos y América, lo que fue decisivo para su posterior victoria.
    En cambio, la República, que solo se vio apoyada por la URSS y sus Brigadas Internacionales, contó con muchas dificultades, pues Francia e Inglaterra se mostraban reticentes a ayudar, con la excusa de estar siguiendo las normas del comité, cuando en realidad temían romper la frágil paz con la Alemania Nazi si intervenían.
    Volviendo de nuevo a España, la izquierda se presentó cada vez más dividida. (Doc. 3, 4 y 5). La CNT y la FAI, continuando con la revolución bolchevique, buscaban un gobierno del pueblo y para el pueblo; el PCE defendía la República Democrática, y la UGT, liderada por el presidente y anterior ministro de trabajo de la República, Largo Caballero, apoyaba la lucha contra los sublevados para llevar a cabo cuanto antes una revolución del proletariado.
    Tan sólo tres meses después del golpe, la Junta de Defensa proclamó a Franco “Generalísimo de los Ejércitos” y “Jefe de Gobierno”, otorgándole todo el poder militar y político. Tras esto, la Junta de Defensa fue disuelta y se constituyó, como órgano consultivo, la Junta Técnica del Estado. El líder de la CEDA, Ramón Serrano Suñer, convenció a Franco para formar un régimen de partido único tomando como ejemplo el italiano, a través de la unificación de la Falange y la Comunión Tradicionalista, constituyendo finalmente la “Falange Española Tradicionalista y de las JONS”, basado en los principios de la propia Falange (Doc. 6).
    La falta de apoyos, unida a la fragmentación y revueltas del bando republicano, derivó en el avance de los sublevados, acabando así con la resistencia de la izquierda. El 28 de marzo de 1939 cae Madrid, y en los días posteriores, las últimas capitales de provincia en la que aguantaban los últimos republicanos: Albacete, Almería, Ciudad Real, Jaen, Valencia, Alicante, y por último, el día 31, Murcia y Cartagena.
    Al día siguiente, Franco publica su último parte de guerra, en el que proclama su victoria y el fin del conflicto (Doc. 7). Con un resultado de unas 600.000 víctimas mortales y el equivalente en exiliados, así terminó el enfrentamiento previo a los más de 35 años de franquismo, censura y opresión que definieron a España durante décadas. Las consecuencias más inmediatas a este hecho, entre otras, fueron el final de la “República democrática de trabajadores de todas las clases”, proclamada en 1931, y el posterior inicio de la Segunda Guerra Mundial.
                                                                            
                                                                                               Patricia Andión Marchena- 2º BAC-B

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