domingo, 30 de abril de 2017

Composición- Restauración

La crisis de la Restauración

    La Restauración es el período histórico inmediatamente posterior al Sexenio Revolucionario, que tuvo su origen en 1874 tras la firma del manifiesto de Sandhurst por parte de Alfonso XII, para recuperar la monarquía borbónica en España. Tanto el manifiesto como el proceso restaurador fueron organizados por Cánovas del Castillo, y sus principales fundamentos fueron, entre otros, la soberanía compartida entre rey y Cortes, el ejército al margen de la política y el sistema electoral basado en el turnismo a través del fraude en las elecciones. Dos años después se aprobó la Constitución de 1876, la más duradera hasta entonces, pues su espíritu residía en el pacto político entre el partido conservador de Cánovas y el partido liberal de Sagasta.
    El sistema, que contaba con una estabilidad nunca antes vista, comenzó a decaer a partir del desastre de 1898, tras el que las tres colonias que le quedaban a España, Puerto Rico, Filipinas y Cuba, consiguieron su independencia, esta última apoyada por Estados Unidos. Este hecho produjo una depresión generalizada en la población y despertó malestar y recelo en los crecientes movimientos nacionalistas, protagonistas de futuras protestas y revoluciones populares.
    Una de las primeras y peores crisis del período fue aquella en la que un grupo de oficiales militares asaltó la redacción de revistas y periódicos catalanes acusándolos de ataques al ejército (Doc.1). Tras esto, se aprobó la ley de jurisdicciones, en la que el sector militar conseguía el derecho a juzgar cualquier delito que remitiese al ejército, ganando así mayor poder en la política. Todo ello, unido a la clara idea de España unificada que predicaban, dio lugar a su rivalidad con los sectores nacionalistas y separatistas.
Pero los conflictos con Cataluña no acabaron ahí, pues para conseguir la reafirmación del poder español sobre la zona africana del Rif, en 1909 decidieron movilizar a los reservistas catalanes, lo que derivó en la huelga general contra la guerra, y una posterior revuelta sangrienta conocida como la Semana Trágica. Entonces se aplicaron numerosos juicios a través de la mencionada ley de jurisdicciones.
    Otro de los conflictos emergido con fuerza, fue el de los movimientos obreros, la CNT de corte anarquista, y la socialista UGT, cuyos afiliados comenzaron a aumentar considerablemente en número con el cambio de siglo. Durante la crisis de la restauración surgen numerosas revueltas y huelgas (Doc.2) a favor de un gobierno realmente escogido por el pueblo, sin el fraude turnista que la caracterizaba.
    Todo lo anterior minaba la credibilidad de la Restauración, y se vio reflejado, como la tabla del Doc. 4 lo demuestra, en la creciente inestabilidad política, llegando a subir al poder gobiernos que duraban meses o incluso pocos días, y esto supuso la fractura del turnismo que hasta entonces dominaba el país.
    Ya entrando en la segunda década del siglo XX, se produjo un nuevo golpe al sistema, el desastre de Annual y desembarco en Alhucemas, en el que el general Silvestre desobedeció órdenes e intentó ocupar toda la zona africana. El resultado fue, como en la viñeta del Doc. 3 se puede apreciar, desastroso, ya que murieron o desaparecieron más de 10000 soldados españoles. Poco después se exigieron responsabilidades en numerosos debates, y esto acrecentó el desprestigio del régimen. Llegó a redactarse un informe que buscaba resolver este problema, pero poco antes de que llegase a las Cortes, el golpe de Estado de Primo de Rivera imponía una dictadura como “solución” a la crisis.
    El general Primo de Rivera justificó su acción como única forma de evitar el final trágico de una España en creciente crisis (Doc. 5), y para ello contó con el apoyo de la corona, la Iglesia y la opinión pública. A continuación, el rey Alfonso XIII lo llamó a formar gobierno, y le concedió el cargo de presidente y ministro único del Directorio Militar, período de dos años en estado de guerra, para luego pasar al Directorio Civil como segunda fase de la dictadura, que se caracterizó por la reducción de los conflictos sociales y fomento de obras públicas. Tras una sucesión de conflictos por la oposición a la dictadura, Primo de Rivera dimitió en enero de 1930, y después del intento frustrado de restaurar la alternancia política, venció el bando republicano en las elecciones, lo que obligó a Alfonso XIII a exiliarse. Así daba comienzo una breve pero positiva etapa de la historia de España, la Segunda República.

                                                                        Patricia Andión Marchena 2ºBAC-B

No hay comentarios:

Publicar un comentario